Actualidad sobre el crowdlending e información útil para inversores y pymes

Hay que desconfiar siempre de las inversiones con rentabilidad ilógica y que afirman, además, que están garantizadas.

En otras ocasiones hemos tratado aquí el problema del rendimiento y los riesgos de las inversiones, y hemos apuntado algunas reglas básicas que debe conocer todo inversor: en qué invierte, con quién invierte y cuál es el rendimiento y los riesgos de la inversión que pretende hacer.

Desde principios de enero han aparecido noticias sobre dos plataformas de crowdlending en Estonia que han generado preocupación entre miles de inversores de toda Europa, muchos de ellos en España.

Se trata de dos plataformas (Kuetzal y Envestio) con sede en Tallin (Estonia) que han cesado su actividad de forma brusca, tienen la web caída, sin posibilidad de reembolsar fondos y sus responsables sólo han dejado unas notas confusas que hacen temer a sus inversores lo peor.

A falta de más detalles, a día de hoy, en la comunidad inversora se teme que pueda constituir un fraude.

Ambas plataformas se dedicaban a financiar negocios de ‘empresas emergentes’, ofreciendo rentabilidades en torno al 20%, indicando además que sus préstamos contaban con garantía de recompra al inversor en caso de impago. Toda una bofetada a la lógica económica del mundo inversor, pero justo el mensaje que muchos inversores desean oír.

 

No existen duros a cuatro pesetas. Desconfíe de quien se los ofrezca.

 

Si finalmente se confirman los peores presagios, es posible -siempre tiene que haber culpables- que se descarguen las culpas sobre la actividad del crowdlending, cuando se trataría en realidad de un problema de falta de control, incrementado por la falta de información de inversores atraídos por el mismo canto de sirena que ha provocado cientos de disgustos a los inversores desde que el mundo es mundo: una presunta inversión super-rentable y sin riesgo. Y claro, envuelta en un halo de misterio pues se gestiona en Estonia y la conoce muy poca gente.

Los denominados países Bálticos (Estonia, Letonia y Lituania), se independizaron de la URSS en 1991 e ingresaron en la UE en 2004. Sin estructuras económicas consolidadas (sus bancos privados tienen apenas 20 años), son sociedades donde el mundo digital ha arraigado con fuerza tanto en las estructuras de estado como en los negocios.

 

A diferencia de España, en Estonia no existe una ley específica que regule el crowdlending, que se rige por legislaciones genéricas sobre el consumo que es seguro que no prevén situaciones en las que una sociedad intermedia en créditos con fondos de terceros.

 

Como cualquier inversión, el crowdlending tiene riesgos. El riesgo más importante de esta actividad es el de impago, algo bastante conocido y quizás el único específico de los préstamos. Pero existen otros riesgos comunes a todas las clases de inversiones. En este caso podríamos estar ante lo que sería un riesgo de fraude cometido por el operador de inversiones, semejante al caso Madoff, el mayor caso de la historia, llevado a cabo por Bernard Madoff y que explotó en 2008.

En varias ocasiones hemos tratado en nuestro blog las ventajas que supone para el inversor contar con las garantías de una sociedad regulada por la CNMV frente a hacerlo mediante un chiringuito financiero, o en países lejanos de regulación dudosa y con ofertas de inversión ilógicas.

 

La regulación de una actividad inversora tiene como uno de sus objetivos la defensa de los inversores minoristas y que no estén expuestos a riesgos diferentes a los intrínsecos de su inversión, entre ellos que nadie pueda coger su dinero y desaparecer.

 

El crowdlending en España está regulado por la Ley 5/2015 y otorga a la CNMV la autorización y supervisión de las compañías que actúan bajo esta ley, entre ellas Colectual. El inversor que invierte a través de ellas sabe que:

– Los fondos de los inversores están custodiados en una Sociedad de Pagos supervisada por el Banco de España. La Sociedad de Pagos es una compañía distinta a la plataforma de crowdlending. Colectual no tiene acceso a los fondos del inversor.

– La CNMV ha evaluado la experiencia y capacidad profesional de sus administradores.

– Las plataformas tienen la obligación de presentar cuentas auditadas y el auditor debe verificar la adecuación de la actividad de la compañía a lo establecido en la ley. De forma transparente, Colectual publica en su web el informe anual de auditoría independiente (consultar aquí), realizado por el auditor de la compañía.

– Se realiza anualmente una auditoría específica para la CNMV.

– Para el caso de no continuidad de las operaciones, la ley 5/2015 obliga a las sociedades reguladas, como Colectual, a disponer de un plan de continuidad de los proyectos en curso, que asegura al inversor que, aunque no se publiquen nuevos proyectos, las operaciones en las que ha invertido tendrán un seguimiento hasta su vencimiento, por lo que en ningún caso sus inversiones se verán abandonadas por la no continuidad de una plataforma autorizada por la CNMV.

En resumen:


No todo el crowdlending es igual. Aunque sea la misma actividad, la garantía para los inversores no es la misma según el país y la compañía. Ser una compañía supervisada por la CNMV, como Colectual, es una garantía para los inversores.

 

Y, como siempre, cualquier propuesta de inversión, desconfíe si le ofrecen rentabilidades fuera del sentido común y más si dicen estar garantizadas: no existen duros a cuatro pesetas.

Guía del Crowdlending en España

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Guía Crowdlending
Colectual Resumen 2019

Resumen del 2019

En el tercer año de actividad de Colectual hemos seguido difundiendo las ventajas del crowdlending, hemos consolidado nuestra actividad y nos hemos adaptado mejor a las necesidades de inversores y empresas. Este año Colectual ha madurado.

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